La respiración y la práctica del Chi Kung

respiracionTodas las funciones vitales están ligadas a procesos de oxidación y de reducción: sin oxígeno no hay vida. Una persona puede vivir algunas semanas sin comer, algunos días sin beber, pero sólo unos minutos sin respirar. Nuestras células dependen de la sangre para su aprovisionamiento de oxígeno; si por nuestras arterias circula sangre pobre en oxígeno, la vitalidad de cada una de nuestras células se encuentra disminuida. Es nuestro deber, por tanto, el asegurarles este aporte de oxígeno que necesitan.

Si aprendemos a respirar correctamente la recompensa es importante: el cuerpo se vuelve fuerte y sano; el exceso de grasa desaparece, el rostro resplandece, los ojos centellean; la digestión se hace con más facilidad. Todo el cuerpo se purifica y se facilita el ser conscientes y el actuar de forma apropiada.

Nuestra forma de respirar influye en nuestro estado emocional. Una respiración corta y superficial, por ejemplo, causa intranquilidad, mientras que una larga y profunda nos da una sensación de bienestar. La respiración es un buen medio para ser conscientes del presente y del propio cuerpo. La regularidad y un ritmo pausado y profundo de la respiración tienen un efecto calmante, y disminuyen la velocidad del pensamiento.

También mediante el control respiratorio podemos influir en el sistema nervioso, aumentando la actividad del sistema nervioso simpático (intensificando la inspiración o alargándola), preparando así el organismo para la actividad o el movimiento, o bien estimulando la reacción del sistema nervioso parasimpático (intensificando o alargando la exhalación), con lo cual conseguimos que el organismo entre en un estado de reposo.

Durante la práctica de Chi Kung ponemos mucha atención en relajar el pecho y el abdomen, respiramos despacio y no inspiramos hasta alcanzar nuestra capacidad máxima, sino que nos quedamos entre el 70%-80% de la misma. Esto es así principalmente para que nuestros pulmones y músculos torácicos se mantengan relajados.

Hay cinco palabras clave acerca de la respiración que un practicante de Chi Kung debe seguir durante su práctica: (1)

  1. Suave: sin tensiones ni brusquedades. Relajando las fosas nasales, la garganta, el pecho, el diafragma y el abdomen.
  2. Lenta: no hay que apresurarse para llegar al final de la inspiración, ni para terminar rápidamente la exhalación.
  3. Profunda: cuando consigas que tu respiración sea suave y lenta, alcanzará profundidad. Esto quiere decir que se alargará de manera natural.
  4. Fina: el aire respirado debe entrar y salir como una suave brisa. Inspira como si estuvieses oliendo la fragancia de una flor o de un perfume, expira tan finamente que si tuvieras una pluma suspendida delante de tu boca o tu nariz apenas se movería
  5. Silenciosa: respira sin hacer ruido. No fuerces la entrada del aire, ni retengas la salida o impulses el aire al exterior

Este tipo de respiración promueve la circulación del Qi y de la sangre, y ayuda a calmar la mente y a producir quietud interior. Una mente tranquila calmará el cuerpo, ayudándole a descansar y recuperarse.

A continuación os dejo un vídeo donde muestro la serie de respiración, con la que comenzamos el trabajo básico en las clases.

 

(1) Extraido del libro QiGong para la salud. Fundamentos de la práctica energética, de Josep Muñoz Costas

 

 

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